Comunicado de ANDALUCÍA COMUNISTA ante las marchas del 22M

22-m-ac-jaleoDesde hace varios meses el SAT ha estado trabajando en unificar a distintos colectivos y personalidades para hacer varias marchas que confluyan el próximo 22 de marzo en Madrid. El apoyo a la convocatoria de nuestro sindicato ha sido masiva en toda Andalucía, así como en muchos sectores y países dentro de las fronteras del Estado Español.

Las marchas del 22M deben ser encuadradas en el contexto de la crisis capitalista actual, en la que el gran capital se ha visto obligado a reajustar sus planes debido a la pérdida tendencial de ganancia. En esta situación, el gran capital necesitaba recuperar la tasa de ganancia y elevarla para hacer reflotar su economía; por eso, pusieron en marcha todo su aparato de propaganda, para justificar todos los ataques contra la clase obrera y los sectores populares (bajadas de salarios, pérdida de derechos laborales y sociales, recortes en los servicios públicos, etc.). Quienes no provocaron la crisis, es decir, el pueblo trabajador en su conjunto, debían pagarla.

El descontento de la población trabajadora no se hizo esperar, sin embargo, la causa de que no hayamos podido parar los sucesivos ataques que venimos sufriendo están, inequívocamente, en la falta de organización y de unidad en la lucha. Analicemos, ahora, la evolución en estos dos aspectos:

Desde nuestro punto de vista, la lucha dio un vuelco sustancial con las acciones llevadas a cabo por el SAT durante el verano del 2012. Esas acciones mostraron claramente las contradicciones del modo de producción capitalista, desmontó aunque solo fuera por un tiempo lo falso de la propaganda capitalista, en aquellos días el régimen español quedó al desnudo, sus únicos argumentos fueron la mentira y la represión. Pero también, aquellas acciones mostraron la realidad de nuestro país, Andalucía, tan duramente golpeado por la crisis. El SAT demostró con sus acciones la existencia de un marco nacional andaluz de lucha de clases diferente, con sus pautas, características y ritmos. Por supuesto, durante todo este tiempo, el movimiento popular en los Països Catalans por el derecho a decidir su futuro y la independencia, con gran protagonismo de la CUP y la izquierda independentista catalana, así como las luchas por los derechos humanos en Euskal Herria, y otros movimientos menores en otros países del Estado han tenido un fuerte peso en la configuración de la mentalidad del activismo social en todo el Estado Español. Esto, acompañado de otras luchas sectoriales o puntuales, como en Gamonal, las luchas mineras, las mareas por la sanidad o la educación, etc., hace que el momento actual empiece a ser peligroso para la oligarquía española. Por tanto pasamos al segundo aspecto del que hablábamos: la organización.

La organización es el aspecto que más descuidado tenemos, y debemos ser conscientes de ello. Hacer una reflexión para poder subsanar nuestros errores dentro del movimiento obrero y popular es fundamental. La organización es un aspecto clave en nuestros planteamientos, por algo que hemos mencionado anteriormente: si el enemigo tiene los medios de comunicación, la economía, la educación y todo el sistema represivo del Estado, nuestra arma fundamental, no para unirnos, sino para mantener cierta cohesión, es la organización, es decir, saber planificar las acciones en función de nuestras fuerzas en cada momento. En este sentido, para hacer frente a un enemigo que lo controla todo, la formación ideológica es fundamental.

Seamos realistas: juntar a un millón de personas en Madrid y derrocar al gobierno de Rajoy, que cuenta con mayoría absoluta, es una tarea dura y difícil y que no se va a hacer de un día para otro. Estos son los objetivos que nos propusimos como Sindicato, pero quedarnos en ese objetivo inicial y obviar las posibilidades que tenemos, no ya sólo como Sindicato, sino desde los movimientos sociales y políticos, sería un error aún más grave que el que se pueda haber cometido con las expectativas que se están creando.

Por otro lado, no podemos olvidar el ámbito de lucha de nuestro sindicato: Andalucía. Una de las claves del éxito del SAT ha sido vincularse con la realidad nacional de la clase obrera andaluza. Además, como sindicato en lo socio-político apuesta por la soberanía nacional andaluza, lo que implica la centralidad de nuestra lucha en Andalucía. Eso no quita que se pueda o se deba marchar a Madrid, pero sin renunciar nunca a nuestro marco de lucha ni a nuestros planteamientos sociopolíticos. Debemos ser conscientes que subordinar la lucha andaluza a una lucha estatal puede hacernos perder el capital de lucha que hemos amasado con tanto esfuerzo y con tanta represión.

Las críticas y autocríticas las plantearemos cuando hay que plantearlas, sin embargo mediante andamos reconocemos una serie de errores que debemos rectificar inmediatamente. La dirección del SAT, tanto en sus mítines como en sus acciones, va encaminada a juntar el máximo número de personas en Madrid el 22 de marzo, sin embargo están olvidando cuestiones de la organización interna del Sindicato y de los movimientos sociales que son vitales.

Por otro lado, la proximidad de las elecciones europeas y los diversos cálculos electorales vienen a desvirtuar en no pocas ocasiones las reivindicaciones que debemos plantear con estas marchas.

Pero es por ello que las bases del SAT deben ser las que tomen las riendas de la organización, y más allá del SAT debemos tener en cuenta que la falta de un referente político que agrupe al conjunto de la izquierda soberanista andaluza hace que buena parte de nuestros esfuerzos vayan a reafirmar social, política e institucionalmente a una izquierda reformista, claudicante y españolista, en vez de a la construcción de un verdadero poder popular soberano andaluz.

Nuestro planteamiento es el que lleva planteándose el movimiento obrero desde hace más de cien años: reforma o Revolución. Algunas organizaciones intentan inculcar en el movimiento obrero y popular el pensamiento de que hay que luchar por “otra” Unión Europea y “otro” capitalismo, de “rostro humano”. Ni podemos, ni debemos, volver a la situación anterior a la crisis capitalista si de verdad queremos acabar con todos los males que afectan al pueblo trabajador andaluz. Este es el planteamiento de IU, que a pesar de su retórica “izquierdista”, está llevando a cabo desde la Junta de Andalucía junto al PSOE de forma obediente todos y cada uno de los recortes impuestos por la Troika. Este es también el planteamiento de Podemos. Como venimos diciendo, ni podemos ni debemos volver a ese falso “Estado del Bienestar” del que tanto hablan, ese mismo que en 2006 tenía en Andalucía un paro acuciante, que seguía condenando a jornaleros y jornaleras andaluzas a la miseria y que seguía teniendo en la pobreza y la exclusión a buena parte de la población andaluza. Si hacemos nuestros estos planteamientos, conseguiremos, en el mejor de los casos victorias concretas en momentos de crecimiento en la lucha, incluso puede, aunque difícilmente, que hagamos pagar más impuestos a la gran oligarquía o hasta se expropiará alguna propiedad, pero poco más. Nuestra apuesta debe ser por la revolución, y esto implica organización del pueblo trabajador andaluz. Aprovechar estos momentos de movilización para conseguir poder popular organizado, que vaya creciendo día a día.

Por ello, decimos que el 22M será el día anterior del 23M. Porque, si el 22-M es importante, más importante es el camino previo a esta fecha, y más importante aún será el aprovechar esta estructura para organizar al pueblo trabajador andaluz el día siguiente. Nuestra lucha no debe ser de un solo día, no debe tener una fecha determinada. Nuestra lucha empezó hace siglos, se organizó en la Primera Internacional, y ha seguido organizándose y luchando hasta nuestros días. Ese legado debe seguir creciendo el 23 de marzo de 2014, y para ello tenemos que organizar al pueblo trabajador andaluz hacia su liberación.

Las personas abajo firmantes, nos adherimos a este comunicado y estamos haciendo todo lo posible por que las marchas del 22M no sólo tengan una gran movilización en el sentido antes apuntado, sino que nos comprometemos a organizar la lucha en nuestros pueblos, ciudades, territorios y centros de trabajo, a nivel sindical, político, social y cultural para que se mantenga en el tiempo.

ORGANIZAR Y CREAR PODER OBRERO Y POPULAR ANDALUZ

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