No hay cambio sin ruptura: ¡autodeterminación y democracia para los pueblos!

valencia1El régimen surgido de la transacción del franquismo a la monarquía borbónica vigente los últimos 40 años presenta síntomas claros de agotamiento:

  • No ha servido para garantizar unas condiciones de vida digna al conjunto de las clases populares y trabajadoras de los diferentes pueblos oprimidos por el Estado Español. Al contrario: se ha reforzado el carácter oligárquico del Estado y se han acentuado las injusticias sociales, consagrando un modelo económico al servicio de especuladores y terratenientes que se fundamenta en la desposesión sistemática y los retrocesos constantes que acomete contra los derechos laborales.
  • No sólo no ha dado respuesta a la realidad plurinacional del Estado y las ansias de libertad y soberanía de los pueblos que lo conforman, sino que ha ido involucionando hasta convertirse en un régimen desacomplejadamente hostil contra la diversidad de lenguas, culturas e identidades. Su carácter oligárquico supone un freno insalvable al desarrollo de modelos económicos que respondan a las necesidades reales de las diferentes naciones; consolida situaciones de injusticia como el colonialismo interno, los latifundios, las tasas de paro vergonzantes o el expolio fiscal, que tan solo favorecen a las élites que lo gobiernan.
  • Es un régimen sostenido principalmente en la corrupción, que se puede calificar de sistémica, ya que ha sido el mecanismo por el cual los grandes capitales han impuesto sus políticas, privatizando servicios esenciales, favoreciendo la especulación, perjudicando a la salud pública, la calidad ambiental y, en general, el espacio y el bien común, conformando un sistema fiscal que tan solo favorece a las grandes fortunas.

En este contexto, agravado por el proceso de reestructuración capitalista iniciado en 2008, que las clases populares andaluzas, vascas, castellanas, catalanas y gallegas han ido tomando conciencia de la necesidad de un cambio de régimen, de un nuevo modelo económico que dé respuesta a las necesidades y demandas sociales y de una democratización política que garantice la soberanía popular y la erradicación de la corrupción.

Y es también en este contexto que el régimen ha respondido ofreciendo su regeneración, la mal llamada “nueva política”: una propuesta de cambio sin ruptura que, como tal, no es nada más que una operación de maquillaje y de recambio de protagonistas que no pone en cuestión los fundamentos del Estado ni el sistema de dominación.

Las organizaciones de izquierda consecuentes de Galiza, los Països Catalans, Euskal Herria, Castilla y Andalucía, herederas de la lucha por los derechos sociales y políticos de nuestros pueblos, somos bien conscientes del engaño que supone la transacción franquista.

Somos bien conscientes de que no habrá cambio posible en el Estado Español sin una ruptura democrática que cuestione de pleno la monarquía borbónica.

Y somos bien conscientes de que esta ruptura tan solo es posible a partir de la plena soberanía popular, es decir, del ejercicio del derecho de autodeterminación y el acceso a la independencia de nuestros pueblos.

Desde el caso Bateragune y la inhabilitación de Arnaldo Otegi, hasta el encarcelamiento de Andrés Bódalo y la represión al sindicalismo combativo andaluz, pasando por la criminalización y persecución judicial contra el independentismo catalán, el Estado Español nos muestra constantemente su carácter antidemocrático. Un Estado del que ya tan solo quedan las cloacas y un sistema judicial totalmente sometido a los designios del poder político y económico. Un Estado irreformable y una cárcel de pueblos.

Por eso, las organizaciones abajo firmantes, siguiendo los compromisos de la Declaración de València del 25 de abril de 2015:

  • Nos reafirmamos en la necesidad de la ruptura democrática como única vía para un cambio real favorable al conjunto de las clases populares.
  • Consecuentemente, desplegaremos políticas de apoyo mutuo de cara a exigir el derecho de autodeterminación y el reconocimiento de la independencia de nuestros pueblos.
  • Trabajaremos para configurar un marco de relaciones internacionales basado en la paz, la cooperación y el respeto a la soberanía de los pueblos.
  • Nos comprometemos a impulsar una Mesa Internacional de Organizaciones Independentistas y Revolucionarias que sirva para articular la solidaridad entre nuestros pueblos, para el despliegue de espacios de debate, cooperación y apoyo mutuo en la lucha; y, en general, para la definición y construcción de un proyecto compartido de transformación social desde las respectivas y plenas soberanías nacionales.

València, Països Catalans, 9 de Octubre de 2016

FIRMAN:

ANDALUCÍA COMUNISTA (Andalucía)

IZQUIERDA CASTELLANA (Castilla)

MOVEMENTO GALEGO AO SOCIALISMO (Galiza)

PRIMEIRA LINHA (Galiza)

UNIÓN DO POVO GALEGO (Galiza)

SORTU (Euskal Herria)

POBLE LLIURE (Països Catalans)

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