Comunicado de ANDALUCÍA COMUNISTA contra la celebración de la Toma de Granada

logoEl 2 de enero de 1492 caía el último reducto independiente andalusí de la Península Ibérica: el Reino de Granada. La Toma de Granada estuvo precedida de las sangrientas tomas de otras ciudades como Marbella o Málaga, donde la orgía de sangre y las brutalidades cometidas contra la población no tuvieron parangón.

La Historia contada por el nacionalismo español nos dice que en ese momento se dio por concluida la llamada “Reconquista”, y con ella, se afianzaba bajo la hegemonía del Reino de Castilla, con el lema de “una lengua, una religión y una cultura”. Esta conquista supuso la persecución de todas aquellas personas que no se ajustaran a esa norma, de todos aquellos que – principalmente en Andalucía – querían seguir con su lengua, su religión y sus costumbres.

El 2 de enero, como cada año en Granada, las instituciones municipales celebrarán un acto que en cada una de sus partes es una auténtica exaltación de la conquista cristiano-castellana, y con ella, una exaltación del militarismo, el racismo, la islamofobia y el nacionalismo español más rancio y reaccionario. En ese acto, organizaciones y bandas fascistas de todo tipo se concentran y campan a sus anchas, toleradas por las autoridades municipales, provinciales, autonómicas y estatales en Granada. Estos fascistas – con sus cánticos, sus banderas y sus insultos hacia todo lo andaluz – constituyen parte fundamental del acto.

Frente a esta celebración de claros tintes racistas y fascistas, desde ANDALUCÍA COMUNISTA consideramos que Granada y Andalucía no celebran una victoria sino una derrota que supuso, de una parte, la persecución cruel y despiadada a quienes no se sometieron a los dictados de los conquistadores y se mantenían en sus costumbres y creencias, y de otra, el nacimiento de una Andalucía sometida y dependiente.

Desde ANDALUCÍA COMUNISTA, en nuestra inequívoca postura antifascista, antirracista y defensora de los derechos nacionales de Andalucía, nos negamos a la celebración de la Toma de Granada por esa exaltación reaccionaria del nacional-catolicismo español, que indignaría a cualquier persona mínimamente progresista. Pero no sólo condenamos la Toma de Granada, sino todos los demás actos de afirmación nacional-católica española que tienen lugar a lo largo y ancho de nuestra geografía nacional: desde Almería a Sevilla y desde Jerez a Málaga.

Nos negamos a celebrar el 2 de enero por ser una fiesta militarista, donde el Ejército español es uno de los actores fundamentales del acto, donde ese Ejército se considera continuador de aquellos que conquistaron Granada en 1492. Es el Ejército español heredero de aquellos que se levantaron “en cruzada imperial por Dios y por España” en 1936.

Nos negamos por todo el contenido racista e islamófobo del acto. Las autoridades y los fascistas coinciden en celebrar lo mismo: el triunfo de la España y la Europa cristiana frente al Oriente representado por los musulmanes y judíos andalusíes.

Nos negamos a esta celebración, también, porque fascistas e instituciones presuntamente democráticas coinciden en señalar el 2 de enero la importancia de la “unidad de España” frente a las reivindicaciones de los diferentes pueblos del Estado Español, al derecho de los pueblos a decidir en paz y libertad su futuro, es decir, el derecho del pueblo andaluz a disponer de sí mismo y construir un país libre, democrático, anti-imperialista, solidario y socialista, donde las celebraciones racistas queden desterradas para siempre.

Desde ANDALUCÍA COMUNISTA hacemos un llamamiento a todas las personas antifascistas, progresistas y defensoras de los derechos nacionales de Andalucía a demostrar su rechazo a esta fiesta racista.

También te podría gustar...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies